lunes, 28 de octubre de 2013

Y esta soy yo....




Nunca escribo en primera persona.... sin embargo, siempre escribo acerca de mi...
De ese ente que a veces no termino de encontrar ni de construir, aunque me mire en el espejo y me vea... de esa construcción extraña... abstracta... que a veces puedo identificar con el concepto de mi misma...  Que a veces no ... Quizá no soy tan extraña... quizá solo soy una pequeña mota de polvo en esta galaxia infinita que es la vida y yo, sin embargo, me creo algo mas importante que todo eso...
Ayer llovió... como me gusta la lluvia... siempre he creído que la lluvia me purifica, que de alguna manera llega a limpiarme las heridas como canta Marc Anthony... el olor a tierra mojada, ver la lluvia a través de la ventana... pequeñas cosas tan insignificantes que, sin embargo, a mi me van construyendo el concepto de felicidad.
Mirar los ojos del amor de mi vida y pensar que solo para vivir ese momento llegué a este mundo... mirarlo y pensar que quizá no lo pueda mirar mas... pero que, sin embargo, en ese pequeño e insignificante momento está ahí conmigo, estuvo ahí conmigo y solo por eso ya no importa absolutamente nada mas.
Recordar... recordar momentos con amigas a las que amé, a las que adoré, que forman parte de esa pequeña realidad que soy yo, momentos que ya no volverán a darse, personas que ya no están... nunca he vuelto a encontrar felicidad tan inmensa, tan inexplicable como cuando cantábamos rancheras en una cocina con una botella de tequila y el mundo mirándonos a través de la ventana... o cuando tumbada en la cama a tu lado te miraba y el mundo se me escapaba a través de mis ojos... a través de los tuyos de color avellana que me han dado la vida por momentos... que me la han quitado y ni siquiera me he dado cuenta...
Que sensación esa tan extraña de sentir que el mundo, de repente, tiene sentido solo en ese instante... y que luego todo vuelva a ser una locura otra vez... Quizá la felicidad no sea mas que eso... mas que un instante que debemos guardar muy bien en nuestra memoria porque no puede durar eternamente... Quizá nuestro estado natural sea el de buscar constantemente ese instante para luego verlo marchar...
Pero hoy... hoy miro a través de la ventana... veo llover... y soy feliz... 

viernes, 18 de octubre de 2013

Empezar...

Recapitular ... Volver a empezar... Cerrar una puerta... Llorar... Cerrar una puerta que deseas con toda tu alma que permanezca abierta...
Cerrarla para no volver a mirar atrás...
Dormir... 
Dejarte llevar... 
Acurrucarte...
Cerrar los ojos para no volver a pensar... para no volver a dudar. 
Para no volver... a volver atrás...
A esa puerta que cerraste... 
Para no volver a romperte como ya te rompiste una vez...
Acaso puede romperse lo que ya esta roto?
Desear... desear que todo pase... que todo vuelva a la normalidad...
Volver, por fin, a sentir una mirada... a sentirla de manera especial... volver a mirar la puerta sin miedo, sin dolor...
Volver a respirar... 
Volver a sentir...
Si es que acaso puede... un corazón vacío... volver a sentir...


sábado, 12 de octubre de 2013

Y que es la vida? 
Que es la vida sino un desbarajuste terrible que a veces nos descoloca, que a veces nos hace creer que ya nada tiene sentido y otras veces nos convierte en héroes.
Un desbarajuste en el que a veces creemos controlar las situaciones, los momentos, creemos controlar hasta el tiempo... el tiempo contra el que nadie puede luchar, el tiempo que todo lo pone en su sitio dicen algunos... Que absurdos y que equivocados estamos a veces... porque el tiempo... el tiempo solo es tiempo, tiempo  que se va... que avanza, inexorable, dejándonos atrás, tiempo que no espera, que no entiende, que no pregunta... solo avanza, cruel....
Cuantas cosas nos quita el tiempo... y cuantas cosas nos trae... 
El tiempo, al final, solo es tiempo que se va...


Despues de un tiempo
Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas,
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes...
y los frutos tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale, y uno aprende y aprende...
y con cada día aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos, tarde o temprano se verá rodeado sólo por de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es solo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicadas al cuadrado.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprendes que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.

Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo...
Con el tiempo... Jorge Luis Borges.

jueves, 10 de octubre de 2013

Siempre he creído en las historias de amor... Esas historias de amor de verdad, desgarradoras, esas que no siempre tienen un principio definido pero siempre, inexorablemente, tienen un final.
Esas que están condenadas a esfumarse un día en el tiempo, a difuminarse como el humo de un cigarrillo que alguna vez sostuviste entre las manos... a través de una mirada.
Historias de amor en las que nunca hay un reproche, en las que nunca existió el dolor...
 El dolor siempre se olvida... solo queda la historia, una historia que comenzó... y que terminó. Una historia que se quedó en ti, que te arrancó un pedacito de algo que llevabas dentro, que nunca podrás definir, que nunca podrás convertir en algo tangible... Tan solo la viviste... fuiste parte de esa historia... una historia que te cambió, que te transformó... Esa historia que un día, aunque ya ni siquiera lo recuerdes comenzó y que como todas las historias de amor... Acabó.

lunes, 7 de octubre de 2013

Olvidar....

Yo solo quiero olvidar... olvidar un olor, un color, olvidar una puesta de sol, esa puesta de sol que nunca vimos, el viaje que nunca hicimos, el regalo que jamás llegó; olvidar el llanto, olvidar el dolor, olvidar hasta la risa, los buenos momentos, la felicidad, esa que se me escapó una tarde y ya no volvió... Olvidarme del mundo... olvidarme de un hombre.
Olvidarme hasta el punto de no recordar si quiera su nombre, no recordar quien era, quien fue, quien seguirá siendo aún cuando ya no esté, cuando no esté él, cuando no esté yo... Olvidar que despertaba a su lado, despertaba a su lado y era feliz... Olvidar como olía y como olerá ahora que está tan lejos, que tan lejos estoy yo... Olvidar, solo olvidar.
Que cuando me pregunten solo respondan los interrogantes. Los signos de interrogación que tanto daño me hicieron.
Olvidar que existió... que fue... que estuvo... Estuvo alguna vez?
Olvidar que existí yo... que en algún lugar, quizá paralelo a este, al real, alguna vez existimos, fuimos, estuvimos... y que aún existo, y que por las noches estamos solo el y yo y mis interrogantes... y sus intermitencias...
Olvidar... porque para olvidar primero hay que vivir... y sentir... y recordar... y luego, luego solo olvidar.



domingo, 6 de octubre de 2013

Tengo un nombre peculiar ... Acoraida.

Nunca le he preguntado a mis padres porque eligieron ese nombre para mi... En el fondo no me importa, me gusta, es el mío, hace ya tanto que me acompaña!!!
No me imagino con otro nombre, quizá porque fue este, y no otro el que eligieron para mi. 
Soy una de esas personas afortunadas que siempre, durante toda su vida se han sentido queridas, arropadas, protegidas.
Quizá por eso solo se amar... no se odiar, lo he intentado, desde luego que si, lo he intentado con vehemencia, con todas mis fuerzas, he deseado odiar como liberación, como vía de escape, como camino hacia el olvido, hacia la calma ... Pero ya he asumido que no se hacerlo, lo he dejado por inútil...
Solo se hacer las cosas de corazón, de frente... 
O todo o nada me dijo una vez alguien a quien amé con locura...
O todo o nada porque también como dijo alguien a quien quiero y admiro yo soy del sur, vaya donde vaya, esté donde esté, el sur va, está, irá conmigo.
O todo o nada, diré siempre, porque la nada siempre se me queda corta, porque el todo a veces no es lo que esperaba y se me queda grande.
O todo o nada porque resulta que yo... lo quiero todo.